Presentación: “Desolación” de Fernando de Villena. Musa Ebria.
Fecha: Miércoles 7 de octubre 2009. 20:30h.
Lugar: Café Bárbol (Barrio del Realejo - Junto a Teatro Alhambra)

La Colección Musa Ebria tiene el placer de presentar su cuadernillo número 12: “Desolación”, de Fernando de Villena.
El dolor de comprender… Desolación
La Colección Musa Ebria publica su cuadernillo número 12 con el que pone fin a una primera etapa en su vida editorial. Esta colección ha acogido a numerosos escritores noveles, pero al igual que inició sus pasos con un artista consagrado como Carmelo Sánchez Muros, ahora cierra esta etapa con otro poeta de gran renombre: Fernando de Villena. Este autor, que el año pasado publicó la novela “El Testigo de los Tiempos” (Quadrivium, 2008), presenta con Musa Ebria el poemario “Desolación”. En él nos encontramos con un compendio de poemas hermosos, íntimos y grises; un recorrido por el mundo interior del autor, en el que los recuerdos, la reflexión y los sueños (rotos o por cumplir) hablan de manera cruda y bella.
Fernando de Villena
Fernando de Villena nace en Granada en 1956, ciudad en la que ha desarrollado la mayor parte de su actividad literaria y profesional. Cuenta en su haber con varios libros de ensayo y más de una docena de novelas, entre las que destacan El hombre que delató a Lorca (Port Royal Ediciones, 2003) y El Testigo de los Tiempos (Quadrivium, 2008). Igualmente, Fernando de Villena ha escrito numerosos poemarios que han sido recogidos en los volúmenes Poesía 1980 – 1990 y Poesía 1990 – 2000 (Editorial Dauro, 2004) A su vez, son destacables sus siete libros dedicados al Mediterráneo.
FRAGMENTO: “Desolación”
No apetece vivir algunos días,
no apetece cruzar el amplio espacio
que media entre el crepúsculo y el alba,
no apetece el saludo de las gentes
ni tampoco su cruel indiferencia.
¡Hemos vivido tanto, hemos luchado
con tan grande constancia!
y cuando un galardón pensábamos,
nos sería otorgado,
desprecio solamente recibimos,
silencio o tal vez burlas.
No apetece vivir en este mundo
tan injusto, vulgar e insolidario;
no apetece asistir al exterminio
de todo cuanto amamos
ni al triunfo de lo falso, lo perverso
o simplemente al triunfo de lo feo.
Nos salvan los recuerdos,
algún que otro rincón
no hollado todavía por los bárbaros
y el amor de unos pocos,
pero es tan densa la marea negra
que llega a nuestras playas interiores
que algunos días lentos, infinitos,
vivir ya no apetece.
info facilitada por: MUSA EBRIA – www.musaebria.com/
























